Los niños, a diferencia de los adultos, le resulta más difícil mantenerse concentrados y tranquilos durante un largo tiempo, y su esencia es la de jugar, experimentar y mantenerse en movimiento y actividad.
Y es por eso que en Psicología infantil buscamos crear un ambiente de conexión y confianza con el niño para que éste pueda expresar sus emociones e inquietudes de la mejor forma posible. Está demostrado que la forma más efectiva de ejercer terapia con los niños es el juego.
El juego nos da la ventaja de tener una vía de comunicación espontánea y fluida con los niños, refuerza el vínculo con el terapeuta, aumenta la motivación del niño de volver a la próxima sesión. Y lo utilizamos como herramienta de refuerzo positivo y recompensa.
Son tantos los beneficios que ofrece el jugar que en Psicología infantil se utiliza como herramienta terapéutica, en concreto el juego simbólico.
El juego simbólico es toda actividad espontánea en la que los pequeños utilizan su capacidad mental para recrear un escenario como entretenimiento. Ejemplos de juego simbólico: una caja de cartón se convierte en barco pirata, una escoba en un caballo, un bloque se convierte en un teléfono… El juego simbólico permite que los niños pasen continuamente de lo real a lo imaginario imitando situaciones de la vida real (juegan que son bomberos, médicos, princesas…)
Los beneficios del juego en la infancia nos muestran que el jugar mejora las capacidades de los niños para planificar y resolver problemas, llevarse bien con los demás y regular sus emociones. También favorece la comunicación y las relaciones con las personas que les rodean (ya sea en terapia, en la escuela, con la familia).
A través de él fomentan la creatividad y la imaginación, enseña a respetar reglas, a expresar frustraciones y temores, así como éxitos y derrotas.
Juguemos con ellos: Os recomiendo jugar con vuestros hijos. No perdáis la oportunidad de sumergiros en el inmenso mundo de fantasía que puede crear vuestro hijo. Jugar en familia refuerza la unidad familiar, contribuye a pasar un rato agradable juntos, dónde hay plena dedicación y a su vez se crea un ambiente de comunicación y confianza. Además de crear recuerdos inolvidables. Y todo es posible con sesiones cortas de juegos en familia. También muy recomendable jugar en familia con los abuelos.
